Los motores eléctricos son el corazón de cualquier planta de producción. Mueven desde líneas de empaque y sistemas de bombeo hasta extractores de ventilación. Aunque son la fuerza motriz de la operación, también son vulnerables a fallas eléctricas capaces de destruirlos en segundos.
Para evitar paradas de planta inesperadas y costosas reparaciones, el guardamotor es el componente de protección magnética y térmica indispensable en cualquier tablero eléctrico industrial.
Pero, ¿cómo saber cuál es el modelo exacto que necesita tu maquinaria? A continuación, te presentamos los criterios técnicos clave para hacer la elección correcta.
1. Conoce la Corriente Nominal del Motor (In)
El primer paso y el más crítico es revisar la placa de características físicas del motor para identificar su Corriente Nominal (In), la cual se mide en Amperios (A).
- El rango de regulación: Los guardamotores no vienen para un amperaje fijo, sino con un rango ajustable (por ejemplo, de 4.0 A a 6.3 A).
- La regla de oro: La corriente nominal de tu motor debe quedar idealmente en el centro del rango de regulación del guardamotor, nunca en los extremos. Esto te garantizará un margen de maniobra para calibrar la protección térmica con precisión milimétrica en el suelo de la planta.
2. Factor de Servicio e Influencia de la Tensión (V)
La corriente que consume un motor cambia drásticamente según el voltaje al que esté conectado (no es lo mismo conectar un motor trifásico a 220 V que a 440 V).
Además, debes verificar el Factor de Servicio (FS) en la placa. Si tu motor tiene un FS = 1.15, significa que puede tolerar una sobrecarga intermitente del 15\% por encima de su corriente nominal. El guardamotor elegido debe permitir una regulación que acompañe este comportamiento sin dispararse por falsas alarmas, pero asegurando el corte si la sobrecarga se prolonga.
3. Capacidad de Ruptura o Poder de Corte (Icu)
El poder de corte es la máxima corriente de cortocircuito que el guardamotor es capaz de interrumpir de forma segura sin destruirse. Se mide en kiloamperios (kA).
- En entornos industriales con subestaciones propias o transformadores de gran potencia cerca, las corrientes de cortocircuito potenciales son muy elevadas.
- Debes asegurarte de que la capacidad de ruptura del guardamotor (Icu) sea mayor o igual a la corriente de cortocircuito presunta en el punto de la instalación del tablero eléctrico. Un guardamotor subdimensionado en este aspecto podría soldar sus contactos o explotar ante un fallo severo.
4. Tipo de Coordinación de Protecciones (Tipo 1 vs. Tipo 2)
Al diseñar el arranque de un motor, el guardamotor trabaja en equipo con el contactor. Debes definir qué nivel de continuidad operativa requiere tu proceso:
- Coordinación Tipo 1: Ante un cortocircuito, se garantiza que no haya riesgo para las personas ni la instalación, pero el contactor puede dañarse y requerir sustitución.
- Coordinación Tipo 2: Tras el cortocircuito, ningún elemento de la línea de arranque debe sufrir daños. El sistema debe quedar listo para volver a operar tras solucionar la falla. Para procesos críticos (como reactores o cadenas de frío), exige siempre componentes calibrados para Coordinación Tipo 2.
El diagnóstico correcto evita pérdidas millonarias
Elegir e instalar el guardamotor adecuado no es solo un asunto de revisar un catálogo; requiere comprender la dinámica de la red eléctrica de tu planta y el comportamiento dinámico de la carga conectada. Una mala calibración provocará disparos molestos que detienen la producción, o peor aún, permitirá que el motor se queme, deteniendo la operación por días.
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